Un simulador de vida
Un mar que
evoluciona.
Un mar oscuro donde criaturas luminosas flotan, comen, cazan y se cortejan. Cada una lleva sus propios genes, y sus crías los heredan, un poco cambiados. No hay nada guionado: nacen especies nuevas, se mezclan, prosperan y desaparecen, mientras mirás.
Muy pronto en la App Store. iPhone y iPad con iOS 18, Mac con macOS 26, Apple TV.

Seis planes corporales, y tres raros
Cada criatura está escrita en sus genes.
Un mismo genoma puede dar un errante, una medusa o una raya, herbívoro, cazador o algo intermedio. Cada plan se queda en su profundidad y vive de una comida que solo él alcanza, así comparten el mar.
Errante
Chicos y muchos, se alimentan del plancton que brilla en cada estela.
Medusa
Una campana que late y tentáculos largos, comiendo en la luz cerca de la superficie.
Serpiente
Un cuerpo largo y rayado que baja serpenteando hasta los tapetes de las fuentes termales.
Ctenóforo
Filas de cilios de arcoíris. Sube de noche detrás de los copépodos y vuelve a bajar al amanecer.
Radiolario
Una estrella de espinas de vidrio, que vive de la nieve marina que cae desde arriba.
Raya
Alas anchas y una cola como un látigo. Planea en cardúmenes y filtra el agua.
Visitantes raros del mar abierto
Nautilo
Una concha en espiral que llega del mar abierto y sube de noche.
Ángel de mar
Un cazador chico y alado, transparente y rápido.
Volvox
Una colonia verde que rueda y vive de la luz del sol.
Nada está guionado
Las especies se separan, se mezclan y desaparecen.
Dejalo andando y el mar escribe su propia historia natural. No hay dos mares iguales.
Veintitrés genes
Tamaño, forma, color, profundidad, velocidad, apetito y más. Cada cría mezcla los genes de sus padres, o brota sola, con algunas mutaciones chicas.
Especies nuevas
Cuando un linaje se aleja lo suficiente de su fundador se vuelve una especie propia, con nombre y una descripción de lo que cambió: más grande, de aguas más hondas, con más hambre de carne.
Híbridos
Rodeada de otra especie de su mismo plan corporal, y sin ninguno de los suyos cerca, una criatura puede elegir de pareja a una extraña. Sus crías pueden fundar una especie híbrida, nombrada como hacen los botánicos: Género × epíteto.
Colores raros
Más o menos uno cada 300 nacimientos: albino, dorado, iridiscente o sombra. Vienen de familia.
Praderas de algas
Algas luminosas arraigadas en el fondo crecen, son comidas, sueltan esporas que flotan y echan raíz, y con las horas recorren el lecho marino.
El mar cambia
Cada pocos minutos: un florecimiento de plancton, una fuente termal que estalla, una noche de desove masivo o una zona de agua muerta de la que la vida escapa. De vez en cuando, algo enorme pasa por el fondo.


Cuatro herramientas, y tus favoritos
Agitalo, alimentalo, sembralo, seguilo.
Podés darle un empujón al mar, nunca manejarlo. Lo que pase con lo que hacés depende de la vida que tiene.

Agitar
Arrastrá el dedo por el agua y la corriente lo sigue, llevándose tinta, nieve marina y a quien se cruce.
Alimentar
Tirá comida y mirá quién viene, quién engorda y quién se reproduce.
Sembrar
Empezá una vida nueva, plantá una pradera de algas joven o abrí una fuente termal en el fondo.
Observar
Tocá cualquier criatura para seguirla: su nombre, especie, generación, edad, crías y cuánta vida le queda.
Favorecer
Hasta tres criaturas a la vez: una favorecida envejece despacio, cría más y lleva una corona suave.
Adoptar una familia
Elegí una criatura y seguí a cada descendiente que nazca después, generación tras generación.
Una historia natural
Todo lo que alguna vez vivió, registrado.
Un censo de cada especie durante toda la vida del mar, un árbol de la vida que se recorre y se amplía en el tiempo, un bestiario, una crónica y un cuaderno con los momentos que viste vos.



Día, noche y luna
Sigue sin vos.
El mar tiene sus propios horarios, o los tuyos. Cerrá la app y sigue flotando en la oscuridad; abrila de nuevo y te cuenta lo que te perdiste.
Sigue viviendo
Volvé después de un rato y el mar recupera una décima parte del tiempo que no estuviste, hasta diez minutos de su vida, y te cuenta qué pasó.
Día y noche
Un ciclo de doce minutos del mediodía a la noche más profunda, o el sol de donde estás, o una luz quieta. Algunas vidas solo suben de noche.
La luna llena de verdad
Las noches de luna llena el mar desova, como un arrecife de coral.
Dos notificaciones, si las querés
Una noche de luna llena, y tu familia reducida a sus últimos miembros. Nada más, y solo si las activás.

En la Mac y en Apple TV
Una ventana a lo profundo.
El mismo mar, dibujado para la pantalla grande. Dejalo abierto al lado de lo que estás haciendo, o que ocupe todo el cuarto.

Cualquier ventana, de cualquier tamaño
Tené el mar chiquito al lado de lo que estás haciendo, o ponelo en pantalla completa y que llene el cuarto.
Hecho para el trackpad
Pellizcá para acercarte, deslizá con dos dedos para recorrerlo y usá ⌘0 para alejarte y ver todo el mar.
Widgets
En el escritorio y en la pantalla de inicio, un retrato de tu propio mar: cuántos viven y algunos de los que viven ahí.
Y en Apple TV
Recostate: el mar se ve como un documental, que cambia de plano con un texto que cuenta lo que pasa.
Al alcance de la mano
- Agitar, alimentar, sembrar u observar
- 1–4
- Pausa
- Espacio
- Contemplar
- C
- Modo foto
- P
- Sonido sí o no
- M
- Todo el mar
- ⌘0
- Ajustes
- ⌘,
Hecho para mirar
Hipnótico, a propósito.
Ponelo mientras pensás, leés o bajás un cambio. Nunca te pide nada.
Modo contemplación
Ocultá todo y dejá que la cámara elija: de cerca a un cazador, a una pareja en cortejo, a un visitante raro, y después todo el mar.
Un sonido que nunca se repite
Drones lentos, una marea de ruido suave, una campana por cada nacimiento y cada muerte, todo generado mientras escuchás y apagándose con la distancia.
Modo foto
Congelá el mar, encuadralo y guardá la foto, o compartila.
Momentos de doce segundos
Grabá lo que estás mirando, con sonido, y mandalo.
Un agua que se siente
Una simulación de fluidos arrastra tinta y nieve marina, los cuerpos blandos brillan a través de ella, y la luz cambia con la hora.
Siempre donde lo dejaste
Tu mar, su historia y tus notas se guardan en tu dispositivo y te esperan la próxima vez.
Privacidad
Tu mar se queda con vos.
Sin servidores, sin cuentas, sin conexión. Primordia funciona entero en tu dispositivo.
Solo en tu dispositivo
Primordia no se conecta a internet. Tu mar nunca sale de tu iPhone, iPad, Mac o Apple TV.
Sin cuenta
No hay que registrarse. Sin analíticas, sin rastreo.
Sin publicidad
Nada interrumpe el mar, y solo te avisa algo si se lo pedís.
Los detalles están en la política de privacidad.
Preguntas
¿Cuándo sale?
Llega a la App Store para iPhone, iPad, Mac y Apple TV. Seguinos en Instagram con el botón y te enterás el día que salga.
¿En qué dispositivos funciona?
iPhone y iPad con iOS 18 o posterior, Mac con macOS 26 o posterior, y Apple TV con tvOS 18 o posterior.
¿Es un juego?
No uno que se gane. No hay objetivos ni puntajes: podés agitar, alimentar, sembrar y favorecer, pero el mar decide qué pasa. Mucha gente simplemente lo deja prendido y lo mira.
¿Hay algo guionado?
No. El aspecto y el comportamiento de cada criatura salen de sus genes, y cada especie de tu mar nació ahí. No hay dos mares iguales.
¿Qué pasa cuando lo cierro?
El mar se guarda. Cuando volvés después de un rato, vive una décima parte del tiempo que no estuviste, hasta diez minutos, y te cuenta qué pasó. Podés apagarlo en Ajustes.
¿Cuántas criaturas entran?
Lo decide la comida, más que un número: la población sube y baja con los florecimientos y los depredadores. En Ajustes podés poner un límite, de 30 a 500.
¿Necesita internet?
No. Todo pasa en tu dispositivo, así que funciona igual en un avión.
¿En qué idiomas está?
Inglés y español.
La vida, desde la primera luz.
Primordia llega a iPhone, iPad, Mac y Apple TV. Seguinos y te enterás el día que salga.
Hecho en Buenos Aires por SIUX.







